El cambio climático es un hecho demostrado y corroborado por diferentes datos y extrapolaciones que la comunidad científica ha aportado a lo largo de los años y es por esto que los representantes de los diferentes países se reúnen cada cierto tiempo para intentar llegar a acuerdos en cuestiones del cambio climático y posibles soluciones y medidas.
1.Conferencia de Río
Con el objetivo de estabilizar la concentración de gases que causan el calentamiento del planeta, fue firmada la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC)(organizada por la ONU), durante la Cumbre de la Tierra celebrada en Río de Janeiro, Brasil, en 1992. Esta entró en vigor el 21 de marzo de 1994. La Conferencia tenía como objetivo buscar un equilibrio entre las necesidades económicas, sociales y ambientales de las generaciones presentes y futuras mediante la cooperación internacional . Hoy en día cuenta con un número de miembros que la hace casi universal. Las denominadas «Partes en la Convención» son los 195 países que la han ratificado.La Conferencia de Río fue también testigo de la aprobación de la Convención sobre el Cambio Climático, que afirma la necesidad de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero que condujo a la firma en 1997 del Protocolo de Kyoto. Después de la primera cumbre histórica de Río de Janeiro en 1992 y diez años después de la de Johannesburgo en 2002, se realizó la Cumbre de la Tierra Río+20 -llamada oficialmente Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo Sustentable- que se celebró en junio de 2012 en Río de Janeiro, Brasil. Esta cumbre fue un nuevo intento de Naciones Unidas en el comienzo de milenio para avanzar sobre el compromiso de los Estados y la comunidad mundial en los grandes cambios de este siglo XXI. La Conferencia fue la oportunidad de adoptar un programa de acción para el siglo XXI, llamado Programa 21 (Agenda 21) en la que se tratan cuestiones relacionadas con la salud, la vivienda, la contaminación del aire, la gestión de los mares, bosques y montañas, la desertificación, la gestión de los recursos hídricos y el saneamiento, la gestión de la agricultura, la gestión de residuos.2.El Protocolo de Kyoto:
El Protocolo de Kyoto, sucesor de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, es uno de los instrumentos jurídicos internacionales más importantes destinado a luchar contra el cambio climático. Contiene los compromisos asumidos por los países industrializados de reducir sus emisiones de algunos gases de efecto invernadero, responsables del calentamiento global.
Fue asumido en 1997 en el ámbito de Naciones Unidas y firmado por las principales economías mundiales, 163 países.
Este acuerdo impone para 39 países que se consideran desarrollados (no afecta a los países en vías de desarrollo como Brasil, India o China) la contención o reducción de sus emisiones de gases de efecto invernadero.
(Canadá abandonó en 2011 para no pagar las multas relacionadas con el incumplimiento de la reducción de emisiones. Este anuncio lo hizo pocas horas después de la conclusión de la cumbre sobre el cambio climático de Durban (COP 17) ).
Para llevar a cabo esta reducción de emisiones según el Protocolo de Kyoto, se tomaron como base las emisiones generadas en el año 1990, de forma, que los países que acatan el protocolo deben reducir sus emisiones en un 8%. Para verificar el cumplimiento se mide la media de emisiones desde el año 2008 hasta el 2012.
La Unión Europea tiene fijada una reducción del 8%, realizándose un reparto entre sus países miembros, de forma, que por ejemplo a España, se le consentiría un aumento en sus emisiones de 15% partiendo como base de sus emisiones en 1990.Los países que sobrepasan el límite máximo de emisiones pueden comprar derechos de emisión a aquellos estados que no alcanzan el tope. También podrán 'descontarse' emisiones ayudando a países subdesarrollados con proyectos de eficiencia energética y de reducción de la contaminación. Y plantando superficie boscosa que compense con sus emisiones de oxígeno las de CO2. El problema para España radica, estas emisiones han aumentado en un 22,8%, lo que complica en gran medida el cumplimiento del protocolo de Kyoto.(España lleva gastados entre 2008 y 2012 más de 800 millones de euros en comprar derechos de emisión).
La Conferencia de las Partes (COP en sus siglas en inglés) es su máxima autoridad con capacidad de decisión. Es una asociación de todos los países que son Partes en la Convención.
3.Otras cumbres
En diciembre de 2009, en Copenhague, Dinamarca(COP 15),y en Cancún, México (COP 16), de diciembre del 2010 se realizaron dos conferencias internacionales más sobre el cambio climático. La Conferencia de Copenhague debía preparar futuros objetivos para reemplazar los del Protocolo de Kyoto, que terminaron en 2012. Este proceso de preparación se inició en Bali en 2007, con una "Hoja de Ruta" adoptada por los países miembros. Sin embargo, los 192 países presentes en la conferencia sólo lograron un acuerdo parcial y no vinculante. En México cabe destacar la decisión que se tomó de crear un Fondo Verde Climático dentro de la Convención Marco También se llegó al compromiso de proporcionar 30.000 millones de dólares de financiación rápida,.proveniente de los países desarrollados para apoyar la acción sobre cambio climático en los países en desarrollo hasta el periodo 2010- 2012, con la intención de recaudar $100 mil millones de dólares en fondos a largo plazo para 2020.
La decimoctava Conferencia de las Partes (COP 18) que se realizó en Doha (Qatar) en 2012 sobre cambio climático ratificó el segundo periodo de vigencia del Protocolo de Kyoto desde el 1 de enero de 2013 hasta el 31 de diciembre de 2020.La duración de este segundo periodo del Protocolo será de ocho años, con metas concretas al 2020. Sin embargo, este proceso denotó un débil compromiso de los países industrializados, tales como Estados Unidos, Rusia, Japón y Canadá, los cuales decidieron no respaldar la prórroga.
En el 2015 está programada una nueva conferencia en París, en la que por primera vez en más de 20 años de negociaciones de la ONU, todos los países, y entre ellos los mayores emisores de gas con efecto invernadero –países desarrollados y países en desarrollo- estarán vinculados por un acuerdo universal sobre el clima.
4.Postura de Estados Unidos ante el cambio climático
Estados Unidos como una de las mayores potencias económicas del mundo en materia del cambio climático ha adoptado diferentes posturas de bastante controversia posicionándose en un largo período de tiempo en contra de las medidas y negando la existencia del cambio climático.
El 12 de noviembre de 1998 el gobierno de Estados Unidos inicialmente acordó avanzar en Kyoto y firmó el protocolo (el representante norteamericano en ese momento era Al Gore,
el vicepresidente de Clinton), pero por la Constitución norteamericana los
acuerdos internacionales deben ser aprobados por el Congreso y este lo
rechazó por unanimidad, porque los legisladores vieron que su firma implicaba
compromisos que afectarían fuertemente a las empresas y la actividad económica
del país, y no podían aceptar eso, por la enorme presión negativa de sus
habitantes.
Además de los asuntos económicos,Estados Unidos discutía seriamente la no obligatoriedad de China e India (países en desarrollo) de no cumplir con el objetivo pues su porcentaje de emisión de gases era relativamente alto e iba en aumento.En 2001 el gobierno de George Bush se retiró del Protocolo. Tanto las ONGs como los representantes ante el sistema internacional instaron a Estados Unidos a reconsiderar su postura. Fue por esto entre otras causas que el protocolo de Kyoto no entró en vigor hasta 2005.
En 2004, Estados Unidos afirmó contar con mecanismos propios para frenar el cambio climático sin causar estragos económicos internos fortaleciendo su negativa al protocolo de Kyoto. Pero con la llegada de Obama a la presidencia Norteamericana en 2009, las expectativas de la comunidad internacional se centraron en el cambio que significaría la dirección demócrata en términos de política internacional, particularmente en materia ambiental. La nueva administración definió entre sus prioridades de política exterior, la temática de Cambio Climático, aspirando a convertir al Estado en líder dentro de las discusiones globales y, más aún, en la práctica de reducción de emisiones de CO2, principal causa del aceleramiento del fenómeno climático.
Estados Unidos, el segundo país —por detrás de China— que más gases de efecto invernadero emite, es mucho más consciente de esto desde que el 6 mayo de 2014 la Casa Blanca hizo público un informe que alertaba sobre las consecuencias del calentamiento en su territorio: El llamado Informe Nacional del Clima es el tercero que encarga la Casa Blanca. Sin embargo, ninguno de los otros dos presidentes apoyó sus conclusiones como lo hizo Barack Obama: el presidente dio varias entrevistas en televisión para hablar del cambio climático.Se trata del último esfuerzo de Obama en el uso de su poder ejecutivo para tratar de cortar las emisiones de carbono y mitigar el impacto del cambio climático, dado que en el Congreso no tiene los votos suficientes para aprobar estas medidas.
Esta nuevo campaña ha debido darse por los efectos del huracán Sandy que padeció ee.uu en 2012 ,por las peores sequías en la historia de la región central del país, por que en ese mismo año un tercio de la población experimentó temperaturas por encima de los 38 grados durante más de diez días y se batieron 356 récords de temperatura en todo el país.
http://www.eluniversal.com.mx/articulos/74411.html
Esta nuevo campaña ha debido darse por los efectos del huracán Sandy que padeció ee.uu en 2012 ,por las peores sequías en la historia de la región central del país, por que en ese mismo año un tercio de la población experimentó temperaturas por encima de los 38 grados durante más de diez días y se batieron 356 récords de temperatura en todo el país.
http://www.eluniversal.com.mx/articulos/74411.html
5.Plantaciones de algas
El Gobierno alemán dio luz verde en 2009 a una polémica misión científica que aspiraba a esparcir hierro en el mar para fertilizar el mar y hacer proliferar el fitoplancton (algas microscópicas) con el objeto de aumentar la absorción de dióxido de carbono ya que las algas capturan CO2 en su proceso de fotosíntesis.No obstante, un conocido estudio científico publicado en abril de 2007 en la revista Nature, que revelaba los resultados de un extenso programa llevado a cabo alrededor de las islas Kerguelen en Bretaña, concluyó que echar hierro en el mar sería de 10 a 100 veces menos eficaz que el proceso natural, y que el 90% del hierro esparcido se perdería en el océano. Asimismo, muchos expertos temen que, pese a su escasa eficacia, los efectos secundarios sean peligrosos.
El hierro se vierte en forma de nanopartículas, por lo que el impacto sobre los ecosistemas es de momento imprevisible. Algunos científicos hablan de una posible reacción química que generaría un gas de efecto invernadero, el protóxido de nitrógeno (N2O), más potente que el CO2, lo que no sólo anularía los objetivos buscados, sino que incrementaría los efectos opuestos. También experimentos y estudios publicados muestran que produciría impactos en las cadenas tróficas del mar, falta de oxígeno en las capas profundas del océano, cambio de temperatura en las corrientes marinas, impacto en poblaciones de peces y en la regulación climática costera. Esta es la única manipulación climática sobre la que se logró una moratoria (periodo de descanso en la realización de una actividad) por el Convenio de Diversidad Biológica en 2008 que parece haberse saltado Alemania. Otra propuesta es la de utilizar algas transgénicas o algas procesadas con microbios sintéticos que vertidas en el mar se dice que absorberían CO2.



